¿ Qué es la Fascia ? en español subtitulado









Qué es la fascia? Documento interesante sobre el tejido conjuntivo que recubre los músculos y como pueden influyen en los dolores musculares...un gran descubrimiento y muy interesante



Estiramientos de cadenas musculares

Las tensiones forman parte de nuestra vida, ella es la que nos crea respuestas y pasar a la acción. El problema aparece cuando hay un exceso de tensión y éste se hace crónico; nuestros tejidos son víctimas de este exceso y con el tiempo pasan a estar retraídos o endurecidos.


En situaciones de peligro, el nivel de tensión aumenta de manera refleja, este es un mecanismo que nuestro organismo posee para defendernos o escapar de dicho peligro. Si cuando termina el peligro viene la relajación, no habrá ningún problema. El problema empieza cuando la tensión permanece y o nos damos cuenta de ello.

Muchas veces el exceso de tensión tiene su origen en miedos de los que podemos ser conscientes o no, a veces hay peligros que sólo están en nuestra fantasía y en estos casos la reacción corporal sigue siendo la misma.

Como decía Ida Rolf nuestro cuerpo se sostiene en el espacio como una serie de bloques apilados unos sobre otros. Cuando éstos se encuentran alineados, la fuerza de la gravedad les atraviesa fácilmente, pero cuando algunos de ellos está desalienado siempre se hace necesario una fuerza muscular compensatoria que intentará resolver este desequilibrio. Son este tipo de tensiones las que, si se hacen crónicas, llegan a bloquear el buen funcionamiento de nuestra estructura corporal.

Libro de Estiramiento de Cadenas Musculares. Jorge Ramón Gomáriz.


Descubre la bioenergética







Los procesos energéticos del cuerpo están relacionados con el estado de viveza del cuerpo. Cuanto más vivo esté uno, más energía vital tendrá, y viceversa. La rigidez o la tensión crónica disminuyen nuestra viveza, y menguan nuestra energía. Es al nacer cuando un organismo se encuentra en un estado más vivo y más fluido.



No podemos evitar la rigidez de la edad. Lo que podemos evitar es la rigidez debida a la tensiones musculares crónicas que resultan de conflictos emocionales no resueltos.



Todo estrés produce en el cuerpo un estado de tensión. Normalmente la tensión desaparece cuando el estrés es aliviado. Las tensiones crónicas, sin embargo, persisten, después de que el estrés provocador haya sido eliminado, bajo la forma de una actitud inconsciente del cuerpo o de  un grupo de músculos. Dichas tensiones musculares crónicas perturban su movilidad ( el juego y movimiento naturales y espontáneos de la musculatura), y limitando su auto expresión. Resulta entonces necesario aliviar esta tensión crónica, si es que la persona ha de recuperar su plena viveza y su bienestar emocional.





Alexander Lowen



Mercedes Benz Event | Istanbul | Daniel Wurtzel



Todos disponemos de las mismas cadenas musculares, sólo el exceso de tensión es lo que provoca el desequilibrio. Cuando todas ellas conviven en perfecta armonía el cuerpo está equilibrado y disfruta de plena capacidad de expresión. La adaptabilidad, la espontaneidad, la gracia y la naturalidad son buenos síntomas de ello.

Con este vídeo veréis a lo qué me refiero.

Montaje y Editado por Daniel Wurtzel



Un verdadero maestro corporal

Este sí que es un verdadero maestro, jejejeje!!



Aquí un vídeo sobre el metodo mezieres, tal vez os pueda aclarar parte del trabajo que realizo en la parte corporal, entre otras cosas, ya que añadimos las enseñanzas de Alexander Lowen en Bioenergía, Willehim Reich de estructuras del carácter, Elsa Gindler en temas de respiración, entre otras...





Elsa Gindler


Elsa Gindler fue una maestra de educación física que cayó enferma de tuberculosis cuando tenía veintitantos años, y fue desahuciada por los médicos aconsejándole que dejara la ciudad y pasara sus últimos días en el aire puro de los Alpes. Para una joven maestra de la clase trabajadora esto estaba fuera de su alcance. No existía entonces la técnica de paralizar el pulmón enfermo para dejarlo descansar y lograr así su curación. Gindler intuyo que si lograra, con quietud y paciencia, ser capaz de sentir algo de sus propios procesos internos, y descubrir formas de estimular la curación, en vez de obstaculizarla, podría sanar. Los tejidos enfermos eran los de uno de los pulmones, y Gindler se convenció que debía volverse tan sensible con su respiración, que pudiera permitir que el aire penetrara solamente en el lado sano de sus pulmones, mientras que la parte seriamente afectada permaneciera en relativo descanso